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¿NAS o disco externo para hacer copias de seguridad de los archivos? ¿Cuál elegir?

El disco externo que se compró para las copias de seguridad lleva tres semanas guardado en un cajón. El NAS, por su parte, puede recibir una copia cada noche. Pero para eso hace falta que...

REDACCIÓN: ADRIEN PIRON ACTUALIZADO EL 31 DE AGOSTO DE 2026 9 MIN DE LECTURA
NAS ou disque externe pour sauvegarder ses fichiers

El disco externo que se compró para las copias de seguridad lleva tres semanas guardado en un cajón. El NAS, por su parte, puede recibir una copia cada noche. Pero para eso hace falta que alguien se dé cuenta de que ya no se está realizando la copia de seguridad y sepa cómo restaurar un archivo.

Ahí es donde hay que tomar una decisión. Un disco externo obliga a pensar en la conexión. Un NAS evita ese paso, pero añade un dispositivo, cuentas, actualizaciones y alertas que hay que vigilar. En ambos casos, el dispositivo no soluciona una mala organización.

El soporte técnico tampoco decide qué se va a restaurar. Nuestra comparativa de programas gratuitos de copias de seguridad automáticas para Windows te ayuda a elegir entre una copia de los archivos y una imagen completa del ordenador.

Antes de comparar los dispositivos, toma nota de dónde se encuentran los archivos actualmente, qué otras copias existen y qué quedaría de ellos si borraras una carpeta por error. Si solo ves una ubicación, dispones de espacio de almacenamiento. Todavía no tienes una copia de seguridad.

Antes de elegir el soporte, comprueba dónde se encuentran tus archivos

Imaginemos que tus fotos están en el portátil y que cada domingo las copias en una memoria USB. Siempre que guardes la memoria USB después de la copia, si las borras del portátil, no se borrarán de la memoria. No obstante, debes conectarla con bastante frecuencia para que la copia de seguridad no tenga varios meses de antigüedad.

En otro ordenador, las carpetas de trabajo se han trasladado a un NAS para poder acceder a ellas tanto desde el portátil como desde el ordenador de sobremesa. Es muy práctico. Pero si estas carpetas ya solo existen en el NAS, este es su ubicación principal. Sus dos discos, aunque estén configurados en RAID, no crean automáticamente una copia independiente.

Por lo tanto, el número de ordenadores importa menos que el recorrido que siguen los archivos. Pregúntate qué equipo genera los datos, dónde se guarda la copia, cuánto tiempo permanece accesible con las mismas cuentas y quién comprueba si la tarea ha finalizado.

Un disco duro externo, si piensas conectarlo y luego guardarlo

Para hacer una copia de seguridad de los archivos de un solo ordenador, lo más sencillo es utilizar un disco externo. No requiere ni servidor ni cuenta de red. Solo hay que conectarlo al ordenador, el programa realiza la copia y, a continuación, se puede desconectar.

El disco está junto a la pantalla, pero la última copia de seguridad es del mes anterior. O bien permanece conectado permanentemente. En el primer caso, la copia es demasiado antigua. En el segundo, puede verse afectada por un uso incorrecto o por un programa malicioso que acceda a los soportes conectados.

No es necesario iniciar la copia manualmente. Microsoft explica cómo configurar el Historial de archivos con una unidad externa o una ubicación de red. Por su parte, Apple detalla cómo elegir un disco de copia de seguridad para Time Machine. Estas herramientas automatizan la escritura cuando el destino está disponible. Pero no pueden conectar el cable por ti.

Si este método se adapta a tu organización, nuestra selección de los mejores discos duros externos portátiles te ayudará a elegir el dispositivo adecuado. Toma esta decisión después de haber decidido con qué frecuencia lo vas a conectar y dónde lo vas a guardar.

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Un NAS que se apaga requiere una supervisión continua

Con dos o tres ordenadores, el mismo disco acaba pasando de un escritorio a otro. Hay que recordar en qué ordenador se ha realizado la copia de seguridad, esperar a que termine la copia, expulsar el soporte y volver a empezar en el siguiente ordenador. Un NAS puede recibir estas copias de seguridad a través de la red sin necesidad de mover cables ni unidades.

El NAS debe permanecer encendido y accesible. Es necesario supervisar su espacio disponible, el estado de sus discos, las actualizaciones y las tareas programadas. Una copia de seguridad que falla cada noche durante tres semanas no sirve de nada, igual que un disco olvidado en un cajón.

El NAS resulta útil cuando se desea centralizar las copias de seguridad o compartir determinadas carpetas y se está dispuesto a asumir ese mantenimiento. El acceso a través de Internet supone una restricción adicional. Debe responder a un uso concreto, con cuentas separadas y medidas de seguridad adecuadas.

Una sincronización también puede provocar una eliminación

Eliminas una carpeta desde el portátil. En una unidad compartida de red, acabas de eliminar la carpeta almacenada en el NAS. Al estar sincronizada, esa misma eliminación puede transmitirse a los demás dispositivos. Ningún disco ha fallado, pero el archivo ha desaparecido en todos los lugares donde se ha replicado el cambio.

Una copia de seguridad debe permitir recuperar una copia o una versión anterior. No basta con que exista un historial. También hay que saber cuánto tiempo se conserva. Si las versiones se eliminan al cabo de unos días, no te servirán para recuperar un archivo cuya pérdida descubras un mes más tarde.

Trasladar los archivos del ordenador al NAS libera espacio y facilita su uso compartido. Esto no crea una segunda copia. Si el NAS se convierte en el único lugar donde existen esos archivos, pasa a ser su almacenamiento principal. Aún así, es necesario realizar una copia de seguridad para enviarlos a un destino independiente, con un historial que sepas cómo restaurar.

Es necesario comprobar una copia de seguridad automática

Un indicador verde en el NAS indica que el dispositivo está en funcionamiento. No significa que la copia de seguridad del móvil haya finalizado esta noche. Abre el registro de la tarea y busca la fecha de la última ejecución satisfactoria, el destino utilizado y la cantidad de datos copiados. Un error en las credenciales o un NAS lleno pueden interrumpir la copia de seguridad sin afectar al intercambio diario de archivos.

Una vez al trimestre, elige un archivo fácil de identificar, restaura una versión anterior en una carpeta temporal y ábrela. No sustituyas el original durante la prueba. De este modo, comprobarás el contenido de la copia, el procedimiento, los derechos de acceso y las credenciales necesarias.

El RAID mantiene el acceso a los archivos, pero no es una copia de seguridad

Un disco del NAS falla. Si se utiliza un nivel de RAID adecuado y el grupo sigue intacto, se puede seguir accediendo a los archivos mientras se sustituye el disco. Esta continuidad resulta útil cuando varias personas trabajan en las mismas carpetas.

Sin embargo, el fallo de un disco no es más que una de las posibilidades. El RAID también simula la eliminación, la modificación no deseada o el cifrado de archivos por parte de un ransomware. Tampoco protege contra el robo de la carcasa, un fallo que afecte a todo el NAS o un siniestro en las instalaciones.

La sustitución del disco no debe hacerse a la ligera. Antes de retirar el soporte defectuoso, comprueba el estado del grupo RAID y asegúrate de que existe otra copia de los datos. Una reconstrucción supone una carga para los discos restantes y no debe convertirse en tu única oportunidad de recuperar los archivos.

Una copia sin conexión y una copia remota no cubren los mismos riesgos

Una unidad que se retira tras realizar la copia de seguridad ya no es accesible ni desde el ordenador ni desde la red. Esta separación reduce el riesgo de que un borrado o un ataque afecte al original y a su copia al mismo tiempo. A cambio, obliga a volver a conectar el soporte periódicamente para evitar que la copia de seguridad quede obsoleta.

Las copias de seguridad más sensibles deben poder mantenerse fuera del alcance del sistema principal. Un disco que permanece siempre conectado al NAS no constituye una copia desconectada. Un destino remoto al que se pueda acceder con la misma cuenta tampoco ofrece una separación suficiente.

Tras un robo, un incendio o un daño causado por el agua, los soportes almacenados en la misma sala pueden desaparecer todos a la vez. El lugar de destino debe llevar un registro, utilizar accesos adecuados y disponer de un procedimiento de restauración bien definido.

Nuestra guía explica cómo configurar una copia de seguridad siguiendo el método 3-2-1. El NAS o el disco externo pueden ser uno de los destinos. No tiene por qué ser la única opción.

Las limitaciones inevitables asociadas a los métodos de almacenamiento

Una vez finalizada la instalación, algunas tareas desaparecen y otras comienzan. La elección acertada es aquella que te permita realizar un seguimiento sin que ninguna copia quede obsoleta ni ningún error pase desapercibido.

Situación visibleLa organización más sencilla de poner en prácticaLimitación que persiste
Un ordenador contiene los originalesCopia de seguridad programada en un disco externoConectar el disco, comprobar la fecha y guardarlo
Varios ordenadores guardan cada uno sus propios archivosCopias de seguridad en red en un NASSupervisar cada tarea y el espacio del NAS
El NAS contiene los archivos de trabajoCopia de seguridad del NAS a otro destinoConservar un historial y probar la restauración
Los archivos se sincronizan entre dispositivosSincronización para el uso diario y copia de seguridad independiente para la recuperaciónComprobar el periodo de conservación de las versiones
Se envía una copia fuera del domicilioCopia de seguridad remota con cuenta e historial adaptadosProteger el acceso y controlar las restauraciones

Un disco externo resulta adecuado cuando se realiza principalmente una copia de seguridad de un ordenador y se puede integrar su conexión en tus rutinas. Un NAS resulta útil cuando hay que realizar copias de seguridad de varios dispositivos, cuando se comparten algunas carpetas o cuando hay que iniciar las copias sin tener que mover ningún soporte.

En ambos casos, no basta concomprar un NAS o un segundo disco. Debes saber cuándo se realizó la última copia de seguridad correcta, dónde se encuentra la copia independiente y cuál es el procedimiento necesario para recuperar un archivo. Si alguno de estos tres puntos sigue sin estar claro, el problema aún no radica en la elección entre un NAS y un disco externo, sino en la organización de la copia de seguridad.

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